Ilegal llevar sprays de pintura para menores de 21
Desde enero, la policía de Nueva York aplica la ley anti-graffiti que pretende evitar un regreso a los años 70 y 80, cuando las pintadas cubrían vagones de metro y edificios. El diseñador de moda Marc Ecko abandera una lucha legal contra las autoriddes de Nueva York para evitar que se aplique la nueva ley contra el graffiti, que criminaliza el que los menores de 21 años posean un spray de pintura. Cuenta con el apoyo de decenas de jóvenes artistas callejeros y su abogado, que ya consiguió vencer un pleito contra la alcaldía el pasado agosto, cuando se trató de impedir un fiesta graffiti organizada por el diseñador. Un concejal del barrio de Queens acusó a Ecko de demandarles con el único propósito de promocionar su videojuego, basado en el graffiti, según dijo "no se trata del proyecto de estudiantes de arte, sino de beneficios empresariales. Además, enseña a los niños cómo cometer un crimen, mostrando las mejores formas de pintar y evitar a la policía". Por su parte, Ecko sostiene que ningún funcionario público debería determinar qué es arte y qué basura. Parece que el Museo de Arte de Brooklyn le ha dado la razón y entre el 30 de junio y el 3 de septiembre albergará en sus salas una exposición sobre el graffiti, al que la institución define como "una forma legítima y subversiva de comunicación pública". Sin embargo, el departamento de transportes de Nueva York parece que no piensa igual y apunta un renacimiento de las pintadas en las ventanillas de los vagones de metro. Según la agencia municipal, el material más usado para realizar los graffitis es un ácido que sirve para grabar sobre el cristal y se puede encontrar en cualquier tienda de suministros artísticos. Solo las ventanillas de los vagones adquiridos a partir de 2000 están protegidos contra esta amenaza y, en la mayoría de los casos, la única solución es cambiar los cristales dañados, con un coste de 130 dólares cada uno.
