Un poco de historia: Omaha

Domingo 18 de septiembre de 2011
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SEP

La familia Little vivía en Omaha, Nebraska. Earl, el padre, era grande y alto, muy negro y por el contrario de muchos otros negros que vivían en aquella época era un hombre sin miedo, pues aquél tiempo estaba marcado por la segregación y la violencia racial. Sólo tenía un ojo y fue testigo de la muerte de cuatro de sus hermanos a manos del hombre blanco a excepción de uno, que murió por causas naturales.

Earl era ministro baptista, y organizador de la UNIA (Asociación para la Mejora Universal de los Negros) la cual dirigía Marcus Aurelius Garvey, que desde su cuartel general en Harlem, Nueva York, estaba difundiendo el mensaje sobre la pureza negra, lo que rápidamente le convirtió en enemigo público.

Una noche, un grupo de Ku Klux Klan galopó a lomos de sus caballos hasta la casa de los Little, blandiendo sus rifles y escopetas y gritando el nombre de Earl para que saliera. En su lugar salió su esposa, Louise. 

Louise era descendiente mestiza de un hombre blanco y no parecía negra a simple vista. Tampoco tenía acento como tal y se encontraba embarazada de su cuarto hijo. Saliendo por la entrada principal lo suficiente para que los jinetes pudieran ver su estado, les dijo que su marido se encontraba predicando en Milwakee y que ella estaba sola con sus tres hijos pequeños. Los encapuchados respondieron con una amenaza; que abandonaran la ciudad pues los "buenos cristianos blancos" no iban a tolerar los problemas que estaba causando Earl en la comunidad.

Cuando volvió a casa, Earl se enfureció y decidió esperar a que naciera el que sería su séptimo hijo, teniendo tres de sus relaciones anteriores.

El 19 de Mayo de 1925 nació Malcolm. Era delgado y mulato, con el pelo rojizo, herencia de su progenitor blanco.

Fue entonces cuando se mudaron a Lansing, Michigan. Esta vez las amenazas vinieron de túnicas negras en lugar de blancas. Les llamaban La Legión Negra. Persegían a Earl allá donde fuera y difundían que era un negro impropio, por querer tener su propia tienda, por vivir fuera del distrito negro de la ciudad.

Una noche, el pequeño Malcolm se despertó de un susto, al son de disparos, cristales rotos, humo y llamas. La casa estaba ardiendo, y sus familiares gritaban y corrían. Su padre disparó a los dos hombres blancos que habían pegado fuego a la casa, y todos hacían lo posible por escapar de la casa, incluída Louise, que tenía en brazos a Yvonne, la hermana pequeña de Malcolm, saliendo por la puerta en el momento en que la misma se desplomaba tras ella en una ducha de chispas.

Tras ello, la familia Little se mudó a las afueras, en el campo, donde Earl construyó con sus propias manos una casa de cuatro habitaciones.

De entre todos sus hermanos, Malcolm era el más claro. Eso le hacía el favorito de su padre, que pegaba monumentales palizas a los demás por no seguir sus reglas -innumerables-. Sin embargo era al contrario con su madre, por la misma razón. Malcolm era el único al que su padre llevaba a las reuniones de la UNIA, en las que los negros actuaban muy distintos a como lo hacían en la iglesia, saltando y cantando. Aquí discutían seriamente, con los pies en la tierra, y con fervor sobre los problemas del hombre negro. 

Malcolm recordaba muy bien todo eso, junto con el hecho de que cuando lloraba conseguía su objetivo. Cuando sus hermanos acudían a su madre para que ésta les diese un bizcocho, ella les decía al momento que no. Malcolm gritaba y lloraba hasta que obtenía su recompensa. 

"¿Por qué no puedes ser un buen chico como tu hermano Wilfred?" Decía su madre. Malcolm miraba a Wilfred, sabiendo que, por ser buen chico, muchas veces pasaba hambre. Pronto aprendió que si quieres algo, más vale que hagas ruido.

 

Habitualmente habían roces entre sus padres. Su madre, por alguna razón era una mujer con educación, y muy inteligente. No podía evitar corregir ocasionalmente a su marido, ineducado.

Un día, tras una discusión sobre La Legión Negra, Earl salió de casa de un portazo y se dispuso a caminar hacia la ciudad. Fue entonces cuando Louise tuvo una visión del final de su marido. Se apresuró a la puerta gritando su nombre, pero Earl siguió su camino. Esta intuición estaría presente en todos sus hijos, incluido Malcolm.

Esa noche su padre no volvió, y la familia se despertó de nuevo de un susto, esta vez entre llantos y sollozos de su madre, a la que varios agentes de la policía, en el salón, intentaban calmar. Un tranvía había pasado por encima de Earl, casi partiéndolo en dos y con el cráneo destrozado. Aún así se había mantenido con vida durante dos horas y media. Los negros de Georgia eran realmente fuertes. Debían serlo únicamente para sobrevivir.

La casa ya no era la misma y su madre cayó en una espiral de tristeza y desolación. No tardaron en aparecer por la casa los representantes de bienestar social, como buitres esperando su momento.

Un vecino le ofreció a Louise un cerdo entero despiezado, que ella declinó. Fue considerada loca por hacerlo, dadas las circunstancias, y nunca comprendió que en casa no se comía cerdo por ser adventistas del séptimo día.

Malcolm pronto empezó a buscarse la vida, robando algo de comida cuando tenía ocasión y cazando conejos con el rifle de su padre junto a su hermano Philbert, para vendérselos a algún vecino o se iba a comer con alguna familia de las que conocían. Solía pasar por la casa de los Gohannas, muy religiosos y en mejor posición económica que los Little, lo que no era muy difícil. Siendo pillado de vez en cuando robando, era el objetivo de los de bienestar social. Éstos se habían estado entrevistando con la familia Gohannas, que estarían encantados de tener a Malcolm con ellos.

Y finalmente fue así. Con la familia vivía la señora Adcock, una anciana que le dijo algo que recordó para siempre: "Malcolm, hay algo que me gusta de ti. No eres bueno, pero no intentas esconderlo. No eres un hipócrita."

Tras una final caída de su madre, fue finalmente ingresada en el hospital mental de Kalamazoo, durante los siguientes 25 años.

En la casa de los Gohannas, Malcolm se unió mucho a Big Boy, un chico que vivía con ellos y con el que solía ir a cazar conejos junto a unos conocidos de la familia. Usaban el viejo rifle de su padre, y Malcolm observó que los conejos, al ser asaltados por los perros, corrían en un círculo, volviendo eventualmente al punto en el que estaban al principio. Los hombres entonces, se escondían tras un seto y esperaban a que apareciera el animal para dispararle.

Al joven Malcolm se le ocurrió una idea: Big Boy y él se colocarían en un punto anterior del círculo imaginario, de modo que el conejo tendría que pasar primero por allí. Y funcionó. Los hombres, asombrados, no comprendían la consistencia de la estrategia del joven. Esto representó una gran lección vital para Malcolm. Siempre que encuentres a alguien con más éxito que tú, especialmente si estáis en el mismo negocio, hay algo que él está haciendo que tú no haces. 

Continuará...

 

Texto:Ion

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